"Buenos Aires se pone a la frente
de los pueblos de la ínclita Unión,
y con brazos robustos desgarran
al ibérico altivo león."
(del Himno Nacional, versión original)
Cómo encaja y qué rol juega la provincia de Buenos Aires en el país es uno de los acertijos que nos acompaña desde que comenzamos nuestra vida independiente.
El ascenso de Buenos Aires comienza un siglo antes de 1810. La confirmación como cabeza del Virreynato, y unos mimos españoles para evitar que todo el litoral atlántico caiga en manos de los portugueses, fue lo que le dio entidad a la aldea de contrabandistas del Rio de la Plata.
Pero la Revolución cambió todo, primero porque fue inequívocamente encabezada por Buenos Aires, y porque el fin del monopolio y el inicio del libre comercio cambiaba para siempre el eje del país. Las provincias del norte, que vivían del comercio con el Alto Perú, quedaron colgadas del pincel.
Hubo desde luego avatares en esos primeros 20 años, siempre marcados por los enfrentamientos entre Buenos Aires y su crónica pretensión de imponer un régimen unitario, y el resto de las provincias.
Pero paradójicamente la hegemonía porteña se impuso desde el propio partido federal, y no desde la ciudad sino desde la campaña circundante.
En 1850 Rosas había logrado que Inglaterra y Francia reconociera su veto sobre la libre navegación de los ríos interiores, y el rol de la Aduana porteña como el ordenador de todo el comercio exterior (salvo alguna concesión a Urquiza sobre el río Uruguay). Además del manejo de las relaciones exteriores de acuerdo a los tratados con las provincias. Lo poco que había de Nacion en ese momento, era 100% controlado por la provincia de Buenos Aires. Ese fue el cenit de su poder, nunca se volvió a repetir ese grado de supremacía.
Caseros y la Constitución de 1853 trajo dos malas noticias para Buenos Aires, cuando tuvo que reconocerla en 1860. Las provincias del litoral recuperaban la libre navegación de los ríos, y la Aduana pasaba a ser de la Nación, no más propiedad privada de la provincia. Uno de los cuerpos legislativos sería el Senado, donde cada provincia, de la más chica a la más grande, tendría igual representación. Los siguientes 20 años, hasta 1880, fueron marcados por la saga de construir un tercer jugador, además de Buenos Aires y las provincias, que adquiriría supremacía sobre los otros: El Estado Nacional. Primero fueron sojuzgadas las provincias, y en 1880 fue el turno de Buenos Aires. Y eso se realizó mediante una brutal mutilación. La provincia quedó circunscripta a una semidesierta campaña, y se federalizó la ciudad de Buenos Aires, que durante 114 años tuvo que ser gobernada por un delegado del Presidente la la Nacion. De dirigir todos los hilos de la Confederación, a ser dividida entre la ciudad y un despojo circundante, y prácticamente intervenida indefinidamente. El problema de Buenos Aires parecía arreglado. La enorme asimetría no había sido solucionada por las provincias, sinó por el tercer jugador: El Estado Nacional.
Pero la economía y la demografía le dieron durante el siglo 20 la revancha. No ya a la ciudad de Buenos Aires, definitivamente escindida, sinó a la provincia. Aunque no había podido hacerse de todo el botín de tierras de la conquista del desierto (la venta de tierras era una fuente muy importante de recursos para equilibrar presupuestos y financiar obras), lo que le tocó igual era muy importante. Y con el tiempo se notó.
Por eso nada es para siempre, como vemos en el siguiente gráfico. El punto de irradiación de la inmigración fue Buenos Aires, y fue ahí donde se concentró la mayoría de los recien llegados. Y cuando comenzó la migración interna en los 40, el cordón que rodea la ciudad fue el destino principal.
En el primer censo de 1869, la provincia(incluyendo a la ciudad) tenía el 26% de la población del país; 45 años después la provincia sola, que había superado la población de la Capital, tenía ese mismo porcentaje. Y las dos sumadas el 46% que llega hasta nuestros días.
Hoy, solamente la provincia, tiene 2 de cada 5 habitantes de toda la Argentina. Además concentra el 52% del producto bruto industrial, el 28% del producto bruto agropecuario y el 35% del producto bruto total. Un monstruo.
Nos llama la atención que tanto la Nación, como el resto de la provincias recelen del poder de la PBA? Y que traten de limarlo por todos los medios? Y que se sientan obligados, casi por autopreservación, a tener la provincia semiintervenida, económicamente asfixiada?
Hoy vemos que la provincia es absolutamente discriminada en la coparticipación federal de impuestos, recibiendo un 30% menos que cualquier reparto objetivo que se pueda hacer. Y eso es fundamental en tiempos donde los impuestos nacionales constituyen el 80% de la reacaudación total.
También su representatividad en la Cámara de Diputados es menor que la que le corresponde según la Constitución.
Se da la paradoja que una ciudad como Mar del Plata tiene más habitantes que La Rioja, Santa Cruz y Tierra del fuego sumadas, y solo hay 3 diputados marplatenses en el congreso (contra 9 senadores y 15 diputados de las provincias citadas). Ni hablar si hacemos comparaciones con los partidos grandes del Conurbano.
El gobernador de la provincia, que tiene más efectivos en su Policía que los que forman el ejercito nacional, es un mendicante del poder central. El presupuesto per capita de la PBA es muy bajo en comparación con otras provincias.
Esto puede ser, y es entendible, como contrapeso a la potencia demográfica y económica de la Provincia, pero es muy injusto hacia sus habitantes. Con el objetivo de limitar a un potencial gobernador todopoderoso, los que vivimos en la provincia estamos subrepresentados y con el presupuesto asfixiado en relación con las demás jurisdicciones.
Tengo una propuesta para que eso cambie, sin que el equilibrio nacional se rompa. Y tiene que ver con lo que se hizo en 1880, pero mucho menos cruento y más democrático.
jueves, mayo 23, 2013
lunes, mayo 13, 2013
Y dale la burra al trigo!
Guillermo Britney Moreno debe haber cantado estos días Oops, I didi it again! en relación a la producción argentina de trigo.
Dos noticias de estos últimos días marcan la pauta que con el trigo esta sucediendo lo mismo que pasó con la carne vacuna en 2010, 2011. Insistieron tanto en desalentar la producción que lo lograron, si alcanza para terminar el año, va a ser por un pelito.
La primer noticia fue el anuncio de que el Estado va a ceder las retenciones a recaudar sobre la próxima cosecha (23% de las exportaciones). Eso equivaldría a un 11% sobre la producción esperada. Sería a través de un fideicomiso a cargo de industriales y exportadores (no productores). Esto ya se prometió en 2009 vía ONCCA, después de otra pésima cosecha, y no se cumplió, así que no hay que fiarse mucho.
La segunda noticia es que el precio local del trigo, a pesar de restricciones y retenciones, esta por encima del precio en Estados Unidos. Y eso a pesar de que ellos estan el mes previo a la cosecha (despues tiende a bajar).Nosotros, por el contrario,
estamos a 6 meses de la misma, con un stock muy ajustado y con mucho trigo de mala calidad. La producción fue baja, no pudieron frenar algunas exportaciones, y los exportadores y productores estan pulseando, por primera vez en años, con cierta ventaja con los molineros.
El gráfico muestra los precios de los últimos dos años, en los meses de Febrero, Mayo y Septiembre (día 9 de cada mes).
La línea verde es el precio de Chicago, que podríamos simplificar como precio internacional. La línea roja es lo que el minsiterio de Agricultura considera que debería ser el precio interno, calculado a partir del precio FOB puertos argentinos, y descontando las retenciones y gastos de embarque y exportación. La línea azul es el real precio interno.
Lo primero que vemos es como se estuvo robando un 30% del precio al productor estos años. Tanto durante la época de venta (Febrero) de 2011 con buenos precios como en 2012 con malos. Y es algo que venía sucediendo desde antes.
Recién en Septiembre de 2012, cuando los exportadores se dieron cuenta lo mala que era la siembra de trigo (la más baja en 110 años) es que se empezó a pagar un precio acorde. Y en los últimos meses el precio se despegó (para arriba) del precio internacional, al ser determinado exclusivamente por un mercado interno escasamente abastecido.
Este cuadro muestra los datos crudos, más el agregado de los precios FOB puertos argentinos y FOB Golfo de Mexico.
Es de esperar que el precio FOB golfo baje en los próximos 60 días ya que empieza la cosecha del Hemisferio Norte. No sería descartable que los números den para importar trigo a partir de Julio (aunque es dificil que suceda, por motivos políticos).
El hecho concreto es que el precio interno del trigo no depende del precio internacional, ni de las retenciones, sino del manejo de cupos de exportación y ROES hace la Secretaría de Comercio. Este año, como sucedió en 2010 y 2011 con la carne, esa herramienta perdió eficacia por la escasa producción en relación a la demanda. Por fin aparece una campaña en la que parece que a los molineros les va a tocar perder. Por el mercado interno con precios congelados, y porque tienen severamente restringidas las exportaciones de harina.
Pero la producción de trigo se recupera de un año para el otro, a diferencia de la carne.
No tengo duda de que para 2014 la producción va a aumentar. Los precios actuales son muy buenos, los precios a futuro que se pueden pactar no son malos, esta la promesa de devolución de retenciones, en 20 días empieza la siembra y hay buena humedad, y los cultivos de invierno alternativos no funcionaron bien el año pasado.
Así que a partir de Enero veremos que se va a volver a repetir el juego de los últimos 7 años. El trigo va a ser un grano de dificil colocación, al estar la exportación comprada y la molinería comprando a cuenta gotas, va a haber grandes descuentos de precio sobre el FAS teórico, y muchos se arrepentirán de haber caído otra vez en la trampa.
Dos noticias de estos últimos días marcan la pauta que con el trigo esta sucediendo lo mismo que pasó con la carne vacuna en 2010, 2011. Insistieron tanto en desalentar la producción que lo lograron, si alcanza para terminar el año, va a ser por un pelito.
La primer noticia fue el anuncio de que el Estado va a ceder las retenciones a recaudar sobre la próxima cosecha (23% de las exportaciones). Eso equivaldría a un 11% sobre la producción esperada. Sería a través de un fideicomiso a cargo de industriales y exportadores (no productores). Esto ya se prometió en 2009 vía ONCCA, después de otra pésima cosecha, y no se cumplió, así que no hay que fiarse mucho.
La segunda noticia es que el precio local del trigo, a pesar de restricciones y retenciones, esta por encima del precio en Estados Unidos. Y eso a pesar de que ellos estan el mes previo a la cosecha (despues tiende a bajar).Nosotros, por el contrario,
estamos a 6 meses de la misma, con un stock muy ajustado y con mucho trigo de mala calidad. La producción fue baja, no pudieron frenar algunas exportaciones, y los exportadores y productores estan pulseando, por primera vez en años, con cierta ventaja con los molineros.
El gráfico muestra los precios de los últimos dos años, en los meses de Febrero, Mayo y Septiembre (día 9 de cada mes).
La línea verde es el precio de Chicago, que podríamos simplificar como precio internacional. La línea roja es lo que el minsiterio de Agricultura considera que debería ser el precio interno, calculado a partir del precio FOB puertos argentinos, y descontando las retenciones y gastos de embarque y exportación. La línea azul es el real precio interno.
Lo primero que vemos es como se estuvo robando un 30% del precio al productor estos años. Tanto durante la época de venta (Febrero) de 2011 con buenos precios como en 2012 con malos. Y es algo que venía sucediendo desde antes.
Recién en Septiembre de 2012, cuando los exportadores se dieron cuenta lo mala que era la siembra de trigo (la más baja en 110 años) es que se empezó a pagar un precio acorde. Y en los últimos meses el precio se despegó (para arriba) del precio internacional, al ser determinado exclusivamente por un mercado interno escasamente abastecido.
Este cuadro muestra los datos crudos, más el agregado de los precios FOB puertos argentinos y FOB Golfo de Mexico.
Es de esperar que el precio FOB golfo baje en los próximos 60 días ya que empieza la cosecha del Hemisferio Norte. No sería descartable que los números den para importar trigo a partir de Julio (aunque es dificil que suceda, por motivos políticos).
El hecho concreto es que el precio interno del trigo no depende del precio internacional, ni de las retenciones, sino del manejo de cupos de exportación y ROES hace la Secretaría de Comercio. Este año, como sucedió en 2010 y 2011 con la carne, esa herramienta perdió eficacia por la escasa producción en relación a la demanda. Por fin aparece una campaña en la que parece que a los molineros les va a tocar perder. Por el mercado interno con precios congelados, y porque tienen severamente restringidas las exportaciones de harina.
Pero la producción de trigo se recupera de un año para el otro, a diferencia de la carne.
No tengo duda de que para 2014 la producción va a aumentar. Los precios actuales son muy buenos, los precios a futuro que se pueden pactar no son malos, esta la promesa de devolución de retenciones, en 20 días empieza la siembra y hay buena humedad, y los cultivos de invierno alternativos no funcionaron bien el año pasado.
Así que a partir de Enero veremos que se va a volver a repetir el juego de los últimos 7 años. El trigo va a ser un grano de dificil colocación, al estar la exportación comprada y la molinería comprando a cuenta gotas, va a haber grandes descuentos de precio sobre el FAS teórico, y muchos se arrepentirán de haber caído otra vez en la trampa.
viernes, abril 26, 2013
Soja y blue
De acuerdo con la inveterada costumbre desde 2008, ciertos medios se dedicaron estos días por acusar a los productores simultáneamente de no vender cantidad suficiente de soja y de usar sus pesos para redolarizarse en el mercado blue. Una obvia contradicción.
En este artículo, y en este, escribí sobre las tendencias, contradictorias, que pueden hacer que el productor venda normalmente o con más lentitud que los años anteriores.
Hasta ahora, en la mitad de la cosecha, la venta viene un poco más lenta. Los productores que cosecharon maíz han hecho caja con este cultivo, cuyo saldo exportable esta comprometido en un 90% (aunque todavía no se terminó de embarcar). Las tendencias bajistas en el mercado internacional se han sosegado un poco, y obviamente la tensión en el mercado del dolar verdadero (el blue) aumenta la incertidumbre y la tendencia a ser más conservador con las ventas de soja (desensillar hasta que aclare). Nadie quiere tener $ en las manos, queman.
Los puertos, sin embargo, estan abarrotados por la demora en cargar los barcos a causa de los dobles o triples controles de la AFIP, eso también dificulta el proceso de venta y cobranza (para qué vender sin cupo para cargar y cobrar?)
Lo que debe quedar claro, es que la mayor liquidez por las exportaciones, que se le pagan en pesos al productor, no queda en sus manos. Lo normal en Abril es que lo que se cobra se destina a pagar compromisos y deudas. Así que si los pesos de la soja se vuelcan parcialmente al blue, eso corre por cuenta de los proveedores y prestadores de servicios al agro.
No va a ser así en Mayo y Junio, cuando se pagan los arrendamientos y el productor empieza a hacer caja para enfrentar los compromisos futuros. Eso si puede generar bolsones de liquidez que pueden buscar inversiones alternativas de corto plazo. Eso no esta ocurriendo todavía, pero puede suceder en 30 días, así que si yo fuera del gobierno no trataría de apurar las ventas.
El otro efecto del blue es la brutal diferencia de cotización de la soja entre el mercado interno y los países vecinos. Una soja de $1620 en Rosario equivale (por el flete) a $1300 en Formosa o Salta. Con el precio del blue de hoy (9,28) la soja en Paraguay o Uruguay vale alrededor de $ 4500. Son $90.000 mínimo de diferencia por camión. Y ya hace un año que los vecinos vienen comprando diferentes productos alimenticios (harina, aceite, papa, cebolla, etc) para llevárselos por izquierda a su país, así que el canal parece que ya esta "aceitado". No creo que, con mínimos y obvios controles, el volumen sea significativo. Un camión con harina que va a las provincias del norte es algo habitual, mientras que un camión con soja en esa dirección va a "contramano" del tráfico habitual a los puertos. No debería escapársele (gratis, al menos) a los que custodian las rutas. Encima la cosecha de NOA y NEA este año es bastante magra por la sequía, casi desastrosa.
Es absurdo pensar, como dice pensar el gobierno, que estas distorsiones, crecientes desde 2011, no pueden afectar a la economía real.
La situación económica se esta deteriorando día a día, la incertidumbre aumenta, una cosecha razonable con excelentes precios internacionales no luce como las cosechas de hace 2 o 3 años. Estas situaciones son una pequeña parte de las consecuencias que le causará al país la agudización de las contradicciones del modelo económico.
En este artículo, y en este, escribí sobre las tendencias, contradictorias, que pueden hacer que el productor venda normalmente o con más lentitud que los años anteriores.
Hasta ahora, en la mitad de la cosecha, la venta viene un poco más lenta. Los productores que cosecharon maíz han hecho caja con este cultivo, cuyo saldo exportable esta comprometido en un 90% (aunque todavía no se terminó de embarcar). Las tendencias bajistas en el mercado internacional se han sosegado un poco, y obviamente la tensión en el mercado del dolar verdadero (el blue) aumenta la incertidumbre y la tendencia a ser más conservador con las ventas de soja (desensillar hasta que aclare). Nadie quiere tener $ en las manos, queman.
Los puertos, sin embargo, estan abarrotados por la demora en cargar los barcos a causa de los dobles o triples controles de la AFIP, eso también dificulta el proceso de venta y cobranza (para qué vender sin cupo para cargar y cobrar?)
Lo que debe quedar claro, es que la mayor liquidez por las exportaciones, que se le pagan en pesos al productor, no queda en sus manos. Lo normal en Abril es que lo que se cobra se destina a pagar compromisos y deudas. Así que si los pesos de la soja se vuelcan parcialmente al blue, eso corre por cuenta de los proveedores y prestadores de servicios al agro.
No va a ser así en Mayo y Junio, cuando se pagan los arrendamientos y el productor empieza a hacer caja para enfrentar los compromisos futuros. Eso si puede generar bolsones de liquidez que pueden buscar inversiones alternativas de corto plazo. Eso no esta ocurriendo todavía, pero puede suceder en 30 días, así que si yo fuera del gobierno no trataría de apurar las ventas.
El otro efecto del blue es la brutal diferencia de cotización de la soja entre el mercado interno y los países vecinos. Una soja de $1620 en Rosario equivale (por el flete) a $1300 en Formosa o Salta. Con el precio del blue de hoy (9,28) la soja en Paraguay o Uruguay vale alrededor de $ 4500. Son $90.000 mínimo de diferencia por camión. Y ya hace un año que los vecinos vienen comprando diferentes productos alimenticios (harina, aceite, papa, cebolla, etc) para llevárselos por izquierda a su país, así que el canal parece que ya esta "aceitado". No creo que, con mínimos y obvios controles, el volumen sea significativo. Un camión con harina que va a las provincias del norte es algo habitual, mientras que un camión con soja en esa dirección va a "contramano" del tráfico habitual a los puertos. No debería escapársele (gratis, al menos) a los que custodian las rutas. Encima la cosecha de NOA y NEA este año es bastante magra por la sequía, casi desastrosa.
Es absurdo pensar, como dice pensar el gobierno, que estas distorsiones, crecientes desde 2011, no pueden afectar a la economía real.
La situación económica se esta deteriorando día a día, la incertidumbre aumenta, una cosecha razonable con excelentes precios internacionales no luce como las cosechas de hace 2 o 3 años. Estas situaciones son una pequeña parte de las consecuencias que le causará al país la agudización de las contradicciones del modelo económico.
lunes, abril 08, 2013
Fin de la era del glifosato?
En los últimos meses este tema se esta debatiendo en el sector agrario argentino, y también en otros países.
El problema es que hay malezas que se han tornado altamente tolerantes o resistentes a este herbicida, que cuando se abarató (al vencerse la patente), generó una revolución técnica junto con la siembra directa en la agricultura argentina.
Estas malezas resistentes no han surgido por un "contagio de genes" desde la soja o el maíz RR, sino por ancestral proceso de selección natural.
Podemos ejemplificarlo con un ejemplo más casero, que son los shampúes para piojos. Cada tanto sale un producto nuevo que promete ser más efectivo que los anteriores (que el público dice que ya no vienen "fuertes" como antes).
Este shampoo nuevo tiene un insecticida que al principio se manifiesta como imbatible. Se comprueba que mata "todos" los ejemplares que un chico tiene en su cabeza. Pero nunca es así, con el 99,99% de efectividad, que es más de lo que podemos medir, estamos totalmente satisfechos. Pero que pasa con los supervivientes? Por algun motivo hay algunos ejemplares sueltos que tiene un mecanismo que les permite tolerar el nuevo insecticida. Puede ser que tengan barreras a la penetración, o mecanismos fisiológicos que le permiten detoxificar el veneno, o un proceso metabólico alternativo que "puentea" el proceso bloqueado por el inscticida.
Qué sucede con el tiempo? Si aplicamos solo ese principio activo, (los piojos resistentes al insecticida nuevo pueden ser susceptibles a otro, ya sea nuevo o viejo), los piojos resistentes van a sobrevivir, junto con algunos otros susceptibles (porque el shampoo se aplica mal, o se deja de aplicar con un tiempo). Es obvio que los piojos resistentes van a dejar mucha más descendencia que los otros, es inevitable que con el tiempo se apareen piojos resistentes entre si, y dentro de la población general de piojos van a predominar cada vez más. Tal vez en 2 años, tras 24 generaciones, un 70% de los piojos ya es resistente, y las madres van a decir "El Shampoo xx ya no viene como antes"
Con las malezas sucede lo mismo, con la ventaja de que solo tenemos una generación por año. Si nos pasamos 15 años aplicando solo glifosato en un campo determinado, es inevitable que ahora veamos plantas que son tolerantes o resistentes al herbicida. Luego las semillas de esas malezas se diseminan con el viento, o las transportan las cosechadoras o los camiones(junto con el cereal), y el problema se hace importante.
El anteaño pasado llegó acá, al sur de la provincia de Buenos Aires la "rama negra"(Conyza bonariensis) resistente a glifosato. Dado que produce millones de semillas por hectárea, diseñadas para ser arrastradas cientos de km por el viento, el problema se ha generalizado a la casi totalidad de los campos.
Hay solución? Si la hay. La primer consecuencia es que la soja dejó de ser un yuyo facil apto para chambones. El productor común va a tener que consultar un profesional. Hay herbicidas (nuevos y viejos) que la matan, la mayoría no son selectivos para la soja, pero se pueden aplicar entre la cosecha y la nueva siembra 6 meses después.
La segunda consecuencia es que la producción de soja se encareció 30 U$S por ha como mínimo (y si tenemos una combinación de sorgo de alepo y rama negra resistentes posiblemente hasta 60 U$S).
Eso significa de 10 a 20 U$S de costo extra por tn, lo que representa del 3 al 6% del precio interno.
Se acabó la era del glifosato? Lo que se acabó es el glifosato como comodín y única solución, pero todavía es el producto que controla el 99% de las especies de malezas que tienen nuestros campos. Se va a seguir usando mucho tiempo más, pero ya no solito, sino como parte de un paquete. Y con la necesidad de rotar productos y modos de acción, para evitar resistencias cruzadas.
Qué podemos esperar en el futuro? La aprobación de nuevos herbicidas es un proceso muy caro, pero este problema va a generar un mercado que puede incentivar la investigación y desarrollo de las compañías. También vamos a ver en el futuro sojas resistentes a varias familias de herbicidas. Pero el contrario también juega, no cabe duda de que el elenco de malezas resistentes se va a ir ampliando, y que la resistencia puede incluir a familias enteras de herbicidas que actúen de igual manera en el metabolismo vegetal (por ejemplo los ALS), y nos sacarán de combate a docenas de productos de un golpe.
La lucha contra las malezas es una preocupación de la agricultura desde el neolítico, y lo seguirá siendo. Tuvimos un recreo de 15 años(un segundo si lo comparamos con los 30.000 años de la actividad agrícola), y hay que seguir usando intensivamente la principal herramienta de cualquier actividad humana: El cerebro.
El problema es que hay malezas que se han tornado altamente tolerantes o resistentes a este herbicida, que cuando se abarató (al vencerse la patente), generó una revolución técnica junto con la siembra directa en la agricultura argentina.
Estas malezas resistentes no han surgido por un "contagio de genes" desde la soja o el maíz RR, sino por ancestral proceso de selección natural.
Podemos ejemplificarlo con un ejemplo más casero, que son los shampúes para piojos. Cada tanto sale un producto nuevo que promete ser más efectivo que los anteriores (que el público dice que ya no vienen "fuertes" como antes).
Este shampoo nuevo tiene un insecticida que al principio se manifiesta como imbatible. Se comprueba que mata "todos" los ejemplares que un chico tiene en su cabeza. Pero nunca es así, con el 99,99% de efectividad, que es más de lo que podemos medir, estamos totalmente satisfechos. Pero que pasa con los supervivientes? Por algun motivo hay algunos ejemplares sueltos que tiene un mecanismo que les permite tolerar el nuevo insecticida. Puede ser que tengan barreras a la penetración, o mecanismos fisiológicos que le permiten detoxificar el veneno, o un proceso metabólico alternativo que "puentea" el proceso bloqueado por el inscticida.
Qué sucede con el tiempo? Si aplicamos solo ese principio activo, (los piojos resistentes al insecticida nuevo pueden ser susceptibles a otro, ya sea nuevo o viejo), los piojos resistentes van a sobrevivir, junto con algunos otros susceptibles (porque el shampoo se aplica mal, o se deja de aplicar con un tiempo). Es obvio que los piojos resistentes van a dejar mucha más descendencia que los otros, es inevitable que con el tiempo se apareen piojos resistentes entre si, y dentro de la población general de piojos van a predominar cada vez más. Tal vez en 2 años, tras 24 generaciones, un 70% de los piojos ya es resistente, y las madres van a decir "El Shampoo xx ya no viene como antes"
Con las malezas sucede lo mismo, con la ventaja de que solo tenemos una generación por año. Si nos pasamos 15 años aplicando solo glifosato en un campo determinado, es inevitable que ahora veamos plantas que son tolerantes o resistentes al herbicida. Luego las semillas de esas malezas se diseminan con el viento, o las transportan las cosechadoras o los camiones(junto con el cereal), y el problema se hace importante.
El anteaño pasado llegó acá, al sur de la provincia de Buenos Aires la "rama negra"(Conyza bonariensis) resistente a glifosato. Dado que produce millones de semillas por hectárea, diseñadas para ser arrastradas cientos de km por el viento, el problema se ha generalizado a la casi totalidad de los campos.
Hay solución? Si la hay. La primer consecuencia es que la soja dejó de ser un yuyo facil apto para chambones. El productor común va a tener que consultar un profesional. Hay herbicidas (nuevos y viejos) que la matan, la mayoría no son selectivos para la soja, pero se pueden aplicar entre la cosecha y la nueva siembra 6 meses después.
La segunda consecuencia es que la producción de soja se encareció 30 U$S por ha como mínimo (y si tenemos una combinación de sorgo de alepo y rama negra resistentes posiblemente hasta 60 U$S).
Eso significa de 10 a 20 U$S de costo extra por tn, lo que representa del 3 al 6% del precio interno.
Se acabó la era del glifosato? Lo que se acabó es el glifosato como comodín y única solución, pero todavía es el producto que controla el 99% de las especies de malezas que tienen nuestros campos. Se va a seguir usando mucho tiempo más, pero ya no solito, sino como parte de un paquete. Y con la necesidad de rotar productos y modos de acción, para evitar resistencias cruzadas.
Qué podemos esperar en el futuro? La aprobación de nuevos herbicidas es un proceso muy caro, pero este problema va a generar un mercado que puede incentivar la investigación y desarrollo de las compañías. También vamos a ver en el futuro sojas resistentes a varias familias de herbicidas. Pero el contrario también juega, no cabe duda de que el elenco de malezas resistentes se va a ir ampliando, y que la resistencia puede incluir a familias enteras de herbicidas que actúen de igual manera en el metabolismo vegetal (por ejemplo los ALS), y nos sacarán de combate a docenas de productos de un golpe.
La lucha contra las malezas es una preocupación de la agricultura desde el neolítico, y lo seguirá siendo. Tuvimos un recreo de 15 años(un segundo si lo comparamos con los 30.000 años de la actividad agrícola), y hay que seguir usando intensivamente la principal herramienta de cualquier actividad humana: El cerebro.
lunes, marzo 04, 2013
Especulación con soja o simple histeria II
Hace 3 semanas, en el medio de la histeria de los que suponían que había una retención especulativa por parte de los productores sojeros, publiqué un artículo descartando los motivos de ese nerviosismo, y proponiendo medidas para que a venta y exportación en 2013 sea más fluída.
El tiempo me ha ido dando la razón en cuanto al primer punto, el nerviosismo cedió, y hasta Moreno parece relajado al respecto, los exportadores se comprometieron a ir embarcando el escaso stock de aceites y harinas que les queda, normal para la época, y hasta prometieron (no se en base a que) que los productores venderían su pequeño stock remanente en los próximos 30 días.
Independientemente del destino de las chauchas y palitos en stock, es válido hacer especulaciones sobre o importante, que es el ritmo de ventas de la nueva campaña, cuya cosecha empieza en Abril. Esta cosecha se estima entre 48 y 50 millones de toneladas, bastante más que a magra cosecha de 40 millones del año pasado, pero menos que los casi 53 millones de 2010.
Normalmente se estima que algo más la mitad de la cosecha se vende en los primeros 3 meses (Abril, Mayo, Junio). Esto se debe a los compromisos por deudas que tengan los productores, los gastos de cosecha, flete y almacenamiento de los granos (esto solo es más de un 20% de la cosecha), impuestos y gastos fijos de ese período, los primeros pagos de los arrendamientos adelantados y los finales de los arrendamientos financiados, y los primeros gastos de siembra de la cosecha fina (trigo y cebada).
Eso no quiere decir que ese porcentaje se embarque y liquide en ese período. Hay límites en la logística y capacidad de embarque (también hay que embarcar el maíz), y sabemos que las aceiteras tienen un ritmo máximo de molienda mensual de 4 millones de toneladas, y que para operar todo el año van a tener que procesar entre 16 y 24 milones de toneladas entre Julio y Febrero para no cerrar las fábricas. Ya sea que compren y stockeen, o se vayan abasteciendo de las tenencias de productores y acopiadores.
Por lo tanto la cosecha se irá vendiendo de a poco, como todos los años, con un pico estacional de entrada de divisas entre Abril y Agosto, y después paulatinamente a lo largo de los siguientes 8 meses.
No hay medida de fuerza en Abril que implique un cese prolongado de ventas que sea viable. Aún durante el conflicto de 2008, hubo una tregua para negociaciones entre el 2 de Abril y el 8 de Mayo.
Hay factores que pueden adelantar o retrasar el ritmo de ventas de los agricultores.
Un factor de adelantamiento es que a partir de Julio empieza el mercado climático de acuerdo a la evolución de los cultivos en EEUU. Se anticipa un área de siembra altísima, que con clima normal debería dar una cosecha record, y un derrumbe en los valores que algunos anticipan entre el 20 y el 35%. Los que posterguen la venta deberían tomar sus precauciones en el mercado a término, salvo que apuesten a un segundo año de sequía en EEUU. (Aunque si fuera soja mía yo vendería o fijaría precio, y después compraría una opción de venta en Chicago, que liquida la ganancia en dólares "externos", y sin retenciones).
Un factor claro de retraso en las ventas es la inflación. Todo indica que este año no se va a retrasar mucho el Tipo de Cambio, por lo tanto si no variaran los precios internacionales lo más racional sería ir vendiendo de acuerdo a las necesidades. O sea un pico en cosecha, otro pico en Octubre y Noviembre con las nuevas siembras, y un remanente que equivaldría a los gastos fijos de Diciembre a Marzo, más la reserva estratégica de cada productor.
En el párrafo anterior me refiero a los arrendatarios, que manejan su capital de trabajo. Pero sabemos que el 60% de la tierra es alquilada, así que la economía del propietario es un factor que hay que tener en cuenta. El propietario no tiene gastos estacionales, pero tiene que vivir todo el año, y afrontar vencimientos impositivos escalonados (saldo y anticipos bimestrales de ganancias, cuotas de inmobiliario, ganancia mínima presunta o bienes personales, tasa vial, etc) Normalmente se pactaba un alquiler adelantado en la época de cosecha o poco después, para lo cual se destinan unos cuantos millones de toneladas (al menos 20 millones de los 100 cosechados si tenemos en cuenta todos los cultivos). No se puede descartar que parte de este grupo, (aproximadamente 80.000 propietarios) opte por cobrar el arrendamiento en cuotas a lo largo de año de comercialización, a valor soja.
Por lo tanto, no pueden descartarse algunos cambios en el patrón de ventas de los granos durante este año, pero ante las tendencias contrapuestas, dudo que esos cambios sean significativos, salvo que haya una nueva sequía en EEUU. O algún ataque contra el sector después de Mayo.
No se pongan nerviosos!
El tiempo me ha ido dando la razón en cuanto al primer punto, el nerviosismo cedió, y hasta Moreno parece relajado al respecto, los exportadores se comprometieron a ir embarcando el escaso stock de aceites y harinas que les queda, normal para la época, y hasta prometieron (no se en base a que) que los productores venderían su pequeño stock remanente en los próximos 30 días.
Independientemente del destino de las chauchas y palitos en stock, es válido hacer especulaciones sobre o importante, que es el ritmo de ventas de la nueva campaña, cuya cosecha empieza en Abril. Esta cosecha se estima entre 48 y 50 millones de toneladas, bastante más que a magra cosecha de 40 millones del año pasado, pero menos que los casi 53 millones de 2010.
Normalmente se estima que algo más la mitad de la cosecha se vende en los primeros 3 meses (Abril, Mayo, Junio). Esto se debe a los compromisos por deudas que tengan los productores, los gastos de cosecha, flete y almacenamiento de los granos (esto solo es más de un 20% de la cosecha), impuestos y gastos fijos de ese período, los primeros pagos de los arrendamientos adelantados y los finales de los arrendamientos financiados, y los primeros gastos de siembra de la cosecha fina (trigo y cebada).
Eso no quiere decir que ese porcentaje se embarque y liquide en ese período. Hay límites en la logística y capacidad de embarque (también hay que embarcar el maíz), y sabemos que las aceiteras tienen un ritmo máximo de molienda mensual de 4 millones de toneladas, y que para operar todo el año van a tener que procesar entre 16 y 24 milones de toneladas entre Julio y Febrero para no cerrar las fábricas. Ya sea que compren y stockeen, o se vayan abasteciendo de las tenencias de productores y acopiadores.
Por lo tanto la cosecha se irá vendiendo de a poco, como todos los años, con un pico estacional de entrada de divisas entre Abril y Agosto, y después paulatinamente a lo largo de los siguientes 8 meses.
No hay medida de fuerza en Abril que implique un cese prolongado de ventas que sea viable. Aún durante el conflicto de 2008, hubo una tregua para negociaciones entre el 2 de Abril y el 8 de Mayo.
Hay factores que pueden adelantar o retrasar el ritmo de ventas de los agricultores.
Un factor de adelantamiento es que a partir de Julio empieza el mercado climático de acuerdo a la evolución de los cultivos en EEUU. Se anticipa un área de siembra altísima, que con clima normal debería dar una cosecha record, y un derrumbe en los valores que algunos anticipan entre el 20 y el 35%. Los que posterguen la venta deberían tomar sus precauciones en el mercado a término, salvo que apuesten a un segundo año de sequía en EEUU. (Aunque si fuera soja mía yo vendería o fijaría precio, y después compraría una opción de venta en Chicago, que liquida la ganancia en dólares "externos", y sin retenciones).
Un factor claro de retraso en las ventas es la inflación. Todo indica que este año no se va a retrasar mucho el Tipo de Cambio, por lo tanto si no variaran los precios internacionales lo más racional sería ir vendiendo de acuerdo a las necesidades. O sea un pico en cosecha, otro pico en Octubre y Noviembre con las nuevas siembras, y un remanente que equivaldría a los gastos fijos de Diciembre a Marzo, más la reserva estratégica de cada productor.
En el párrafo anterior me refiero a los arrendatarios, que manejan su capital de trabajo. Pero sabemos que el 60% de la tierra es alquilada, así que la economía del propietario es un factor que hay que tener en cuenta. El propietario no tiene gastos estacionales, pero tiene que vivir todo el año, y afrontar vencimientos impositivos escalonados (saldo y anticipos bimestrales de ganancias, cuotas de inmobiliario, ganancia mínima presunta o bienes personales, tasa vial, etc) Normalmente se pactaba un alquiler adelantado en la época de cosecha o poco después, para lo cual se destinan unos cuantos millones de toneladas (al menos 20 millones de los 100 cosechados si tenemos en cuenta todos los cultivos). No se puede descartar que parte de este grupo, (aproximadamente 80.000 propietarios) opte por cobrar el arrendamiento en cuotas a lo largo de año de comercialización, a valor soja.
Por lo tanto, no pueden descartarse algunos cambios en el patrón de ventas de los granos durante este año, pero ante las tendencias contrapuestas, dudo que esos cambios sean significativos, salvo que haya una nueva sequía en EEUU. O algún ataque contra el sector después de Mayo.
No se pongan nerviosos!
lunes, febrero 25, 2013
La decadencia del trigo argentino II
El Ministerio de Agricultura acaba de publicar las cifras definitivas de la cosecha de trigo. Y blanqueó un hecho insólito: La superficie de siembra de 2012 fue la más baja desde 1899.
Cuando en 2010 escribí que el trigo estaba en decadencia, veníamos de otro bajón histórico. Las 3,5 millones de ha de ese año eran un record histórico(por lo bajo), pero en 2012 se sembró aún menos: 3.280.000 ha. Con el agravante de que mientras en 2009 hubo incidencia de la sequía, 2012 presentó humedad óptima para la siembra.
El gráfico nos muestra las superficies de siembra de trigo desde 1969: La tendencia es evidente.
Para poner las cosas en perspectiva, notemos que la media de los últimos 100 años es de 6.150.000 ha de trigo. Pero 2009 y 2012 fueron las únicas campañas en las que se sembró menos de 4 millones de ha.
Veamos los 10 peores años en siembra de trigo desde 1913:
| 2012/13 | 3.280.000 |
| 2009 /10 | 3.552.010 |
| 1973 /74 | 4.251.800 |
| 1970 /71 | 4.468.200 |
| 1992 /93 | 4.547.700 |
| 2010 /11 | 4.574.080 |
| 1977 /78 | 4.600.000 |
| 2011/12 | 4.619.000 |
| 2008 /09 | 4.732.205 |
| 1988 /89 | 4.750.000 |
El gobierno actual tiene el privilegio de que las últimas 5 campañas estan entre las 10 peores de los últimos 100 años. Y parece que de 43.000 productores de trigo pasamos a solo 23.000.
Los que leen este blog saben la explicación de este desastre. Desde 2006 empezaron a intervenir el mercado de trigo, y esa intervención fue apretando el torniquete gradualmente hasta que quedó con su formato actual en 2009. Los primeros 5 años de este modelo el área promedio de siembra fue de 5.908.000 ha. Los últimos 5 ese promedio fue de 4.151.000 ha.
Las restricciones a la exportación determinaron que al comenzar la cosecha de 2011, el stock sin vender de la campaña anterior era de 5,1 millones de toneladas, un tercio de la cosecha. Ahí comenzó el crecimiento exponencial de la cebada, los chacareros de la zona triguera se cansaron, los de las otras zonas ya habían reducido la siembra desde 2008.
Ya en marzo de 2012 (cuando Cristina anunciaba un falso record, anuncié que la siembra de trigo iba a reducirse mucho, y que iba a estar por debajo de los 4 millones de ha.
En Abril en esta nota en esta nota, y en esta, expliqué lo que iba a pasar, y sus causas.
En Junio se realiza gran parte de la siembra, y en Julio reproduje lo que las entidades técnicas avisaban sobre la seria disminución del área triguera.
Recién en ese momento, demasiado tarde, se abrieron las exportaciones para que el precio del trigo que el productor tenía de clavo se pudiera vender, y se dio un cupo de exportación para este año, así se podían hacer negocios adelantados, pero era tarde.
En Noviembre, antes de que empezara la cosecha, publiqué un relevamiento propio donde comprobaba la insólita disminución.
El gobierno no puede decir que este desastre lo tomó de sorpresa.
lunes, febrero 18, 2013
Cruje la produccion mano de obra intensiva
Pasó lo mismo a fines de los 90, y varias veces antes. Cuando el Tipo de Cambio se retrasa, suben los costos de mano de obra y servicios medidos en dólares y empezamos a registrar noticias de que entran en crisis las economías regionales.
El esquema tradicional de las economías regionales en general se orientó a producciones mano de obra intensivas, tierra intensivas en áreas donde la tierra disponible (frecuentemente bajo riego) es escasa, y la mano de obra abundante (esto es una grosera generalizacion porque hay muchas excepciones).
También concurren ahora otras circunstancias: El mayor control del blanqueo de mano de obra y condiciones laborales, y los planes sociales que actúan como salario mínimo. Todo eso es muy loable, pero ayudan a la crisis en los sectores donde el uso de la mano de es menos eficiente, que son los que ocupan más. También estan incluídos las explotaciones que se basan en mano de obra familiar, donde la venta de su producción hace de salrio.
Hay varias consecuencias de acuerdo a la manera de reaccionar de los empresarios de cada actividad:
- Crisis: tenemos varios ejemplos de eso, la fruticultura del valle, los olivos en las provincias andinas, y otros. En primera instancia, se trata de compensar pérdidas de otra manera. Traen mano de obra de Bolivia (muy complicado ahora por el blue), se endeudan en bancos del Estado, con proveedores, etc, hasta que se arma una situación insostenible, y la crisis se profundiza causando un grave problema económico y social en la zona de influencia. No estamos en esa etapa, pero se empiezan a ver los primeros síntomas.
- Cambios en el sistema productivo: Léase mecanización y todos los cambios tecnológicos ahorradores de mano de obra por unidad producida. Esto puede restaurar la viabilidad de las producciones, la tecnología de mecanización especializada esta disponible en el primer mundo. Con sorpresa me enteré que hasta la cosecha de uva para vino fino se puede mecanizar. Pero hay que tener en cuenta que una vez que comienza la ola de mecanización, los puestos de trabajo jamás se recuperan, aunque luego una devaluación haga viable el sistema anterior. Pasó con el algodón en el Chaco. Al principio hubo crisis, y catastrófica baja en la siembra mientras que algunos productores se mecanizaban. En los últimos 10 años, cuando la producción se recuperó, fue 100% con cosecha mecánica. Los braceros emigraron a los suburbios de las grandes ciudades
- Aumento del precio de venta: Esto es solo posible cuando se produce para el mercado interno. Un ejemplo típico es la horticultura. A diferencia de fines de la década del 90, el consumidor puede pagar la diferencia. El cuadro siguiente muestra los precios mayoristas del Mercado Central los segundos Miércoles de cada mes, de una canasta que es 1/3 papa, 1/3 cebolla, 1/6 tomate y 1/6 lechuga. (promedio calidad comercial y superior)
Un caso que podemos considera una mezcla entre la segunda y la tercer opción es la producción de semillas híbridas. Cuando hace 2 años se denunciaron las malas condiciones de los operarios, los semilleros optaron por producir un cambio en las mismas (hoy los "changos" duermen en hoteles en muchos casos), y pasaron el costo al cliente (aumentos del 40% en dólares en 2 años), y simultáneamente acudieron a la mecanización del trabajo, lo que reduce la mano de obra un 50%.
Como conclusión, podemos decir que cada una de estas crisis genera cambios en las producciones, para bien o para mal. Y si en algun momento volvemos al dolar caro, gran parte de estas modificaciones se mantienen, (aunque vimos el resurgimiento de las frutas del Alto Valle del Rio Negro después de 2002).
Es un hecho comprobado que las producciones con baja productividad de mano de obra mutan o desaparecen cuando aumenta el costo, es parte de las leyes del capitalismo, pero hay que prestar atención a que esos cambios no impliquen crisis graves en determinadas zonas geográficas que luego no se puedan revertir. No vaya a ser que en un tiempo extrañemos ñas empresas cerradas y los puestos de trabajo perdidos, no creo que nadie conciba los planes sociales como una solución permanente.
martes, febrero 12, 2013
Especulación con soja, o simple histeria?
En la última semana se ha armado un gran revuelo por operativos de la AFIP que fueron interpretados como una presión para que los productores vendan el remanente de soja de la campaña anterior. Y un diario oficialista confirmó que ese era el motivo. Los responsables de las gremiales agropecuarias reaccionaron como corresponde.
Los diarios dicen que toda esta histeria se debe al hecho de que en Enero de 2013 se liquidó entre un 30% y un 50% menos divisas provenientes de la soja que en Enero de 2012.
Le histeria por el ritmo al que el productor vende su producción es algo que se repite todos los años, y que en la campaña 2011/12 arrancó temprano. A fin de Mayo de 2012 protestaban porque aún no se habían vendido 15,9 millones de toneladas, a pesar de que valía 550 U$S/tn FOB. Un mes después, la preocupación era que aún faltaban 15 millones (a U$S 630, lo que demuestra la sabiduría de los que no habían vendido). A fin de Agosto de 2012, notaban que aún faltaban vender 10 MT (el 25% de la producción) Hoy, 5 meses después, los números oficiales dicen que aún esperan la venta 1,2 MT, apenas el 3% de la cosecha pasada de 40 MT, pero la histeria oficial parece haber aumentado, a pesar de que lo que queda es menos de lo que quedaba en la misma fecha de otras campañas., según elaboró Nestor Roulet en su blog (de donde robé el siguiente cuadro):
O sea que arrancamos este año con un stock inferior al de las campañas precedentes, factor lógico si se considera que por la sequía tuvimos 20% menos de producción,. Aún falta un mes para que empiece la nueva cosecha, que se desarrollará hasta fines de Mayo.
Cuál es el motivo de esta histeria?
Cuesta creer que sean tan brutos que aún no hayan entendido la dinámica de ventas del productor. Este cosecha una vez al año, y tiene gastos todos los meses, en particular durante la cosecha (cuando se vende generalmente la mitad o más) y durante la siembra, 6 meses después. Pero es obvio que se tiene que reservar activos para vender todos y cada uno de los meses para afrontar los gastos fijos(incluyendo Enero, Febrero y Marzo). eso sin perjuicio del legítimo derecho de tratar de vender la mayor parte de la producción con los mejores precios posibles, para lo cual adelanta o atrasa ventas de acuerdo a su percepción sobre los mercados. La soja es del que la produce, no del gobierno.
Tal vez la preocupación viene por el escaso ritmo de las ventas adelantadas, lo que les hace presuponer que en 2013 las ventas van a ser más lentas que lo habitual. Pero eso también puede explicarse por el hecho de que siempre las ventas de soja futura son menores en sequía, porque hay incertidumbre sobre lo que cada productor terminará cosechando, y una esperanza de que la seca haga subir los precios. También esta, por supuesto, el hecho de que no parece muy racional vender la cosecha de golpe, cobrar los pesos, y guardar los pesos que se desvalorizan mes a mes par ir gastando durante todo el año.
Qué debería hacer el gobierno para que el productor venda durante 2013 a mayor ritmo?(Hablando de medidas legétimas)
- No obstaculizar las cargas de exportación. Nuevos requisitos de la AFIP desde hace 6 meses ocasionan una demora de 1 o 2 días por buque. Con una cosecha de 50 millones de tn como se espera, eso va a hacer que cuando la cosecha este en su pico, colapse por falta de descarga suficiente todo el sistema de transporte y almacenamiento. Ante eso el productor tiene 2 opciones: Paralizar la cosecha con el riesgo consecuente, o almacenar más cantidad en silo bolsa. Una vez que el costo de hacer el silo bolsa esta "hundido", es mucho más probable que se difiera la venta.
- No obstaculizar la venta adelantada con "forwards", como pretendió hacer el año pasado
- No inhabilitar a productores en el Registro de Operadores de Granos por razones nimias, como viene haciendo la AFIP. El productor inhabilitado recibe una quita del 23% sobre su venta, si es que puede cargar y vender. Por supuesto demora todo lo posible sus ventas hasta que la inhabilitación se deje sin efecto, eso puede tardar meses.
- Tener opciones de inversión por 3 a 10 meses que garanticen que el dinero invertido no perderá su valor durante ese período, tanto ante la inflación como ante la paulatina devaluación del dolar comercial. De otra manera, el productor tenderá a vender solo para hacerse de la liquidez que necesite cada mes.
domingo, febrero 03, 2013
Relevamiento cultivos 2012 en Ruta 226
Pido disculpas por la demora. A continuación publico el informe sobre el relevamiento de cultivos en el Sudeste de la provincia de Buenos Aires que hago desde 2010 mediante una transecta en la ruta 226, lo que se mide es la cantidad de lotes sembrados de cada cultivo. En el blog pueden encontrar los resultados de 2010 y 2011.
La localización de los lotes relevados puede verse en este mapa:
La zona, para los que no la conocen, es la zona serrana que se caracteriza por excelentes suelos, y por temperaturas más frescas que las otras buenas regiones agrícolas de la provincia (con excepción de la zona costera Madariaga-Mar del Plata-Miramar-Necochea-Claromeco, que es aún más fresca). Por eso lo tradicional siempre fue un 50% de la superficie dedicada al trigo.
Veamos la comparación de lotes sembrados con cada cultivo a lo largo de los 3 últimos años:
Lo primero que se nota es un área record de soja de primera. En 2011 había habido una leve recuperación de la cosecha fina (cultivos de invierno como trigo-cebada-colza.avena etc), que pasararon del 34% al 38% de los lotes agrícolas; esta tendencia fue revertida con creces este año al alcanzar solo un 27%.
No tengo dudas de que un 73% de cosecha gruesa (cultivos de verano como soja, girasol o maíz) es un record histórico en la zona.
El otro rasgo de esta campaña, sobre el que ya alerté hace 2 meses en un adelanto de este trabajo, es la insignificante área de siembra de trigo, que en 2 años pasó a ser el segundo cultivo en importancia a un insólito 5° puesto.
Esto se debió no solo a la disminución del área de cultivos de invierno, sino que lo que ocurrió fue una impresionante sustitución de cebada por trigo. En 2010 por cada lote de cebada había 2,25 lotes de trigo. En 2012 la posición se invirtió y por cada lote de trigo hay 4,25 lotes de cebada. Una debacle.
El área de maíz mantuvo su porcentaje, consolidando lo ganado en 2011. El girasol también mantuvo su superficie, confirmando la importante disminución del año anterior.
El productor esta privilegiando los cultivos con liquidez como soja y cebada, que tienen mercado tanto disponible como futuro durante todo el año, y en los que la diferencia entre el FOB teórico y el precio real es más baja (o nula). El maíz es tal vez la excepción, porque sabemos que es un cultivo que suele presentar dificultades comerciales, pero el alto precio FOB de los últimos dos años parece haber influído a su favor.
Qué esta sucediendo ahora con el trigo? Los rindes fueron mejores que los de cebada, lo que podría preanunciar una recuperación para 2013. Pero la parte comercuial sigue complicada, aunque menos que los años anteriores. Mientras la cebada se pudo vender, entregar y cobrar sin dificultades, en trigo solo se comercializó fácil lo que se había vendido anticipadamente. Del resto se esta vendiendo solo lo de muy buena calidad para los molinos locales, ya que la exportación esta retirada. De todos modos, ya que la cosecha del centro del país ha sido de mala calidad, creo que durante el año se va a poder vender todo el trigo del sudeste, sin que quede remanente para el año siguiente como fue la constante los años anteriores.
La localización de los lotes relevados puede verse en este mapa:
La zona, para los que no la conocen, es la zona serrana que se caracteriza por excelentes suelos, y por temperaturas más frescas que las otras buenas regiones agrícolas de la provincia (con excepción de la zona costera Madariaga-Mar del Plata-Miramar-Necochea-Claromeco, que es aún más fresca). Por eso lo tradicional siempre fue un 50% de la superficie dedicada al trigo.
Veamos la comparación de lotes sembrados con cada cultivo a lo largo de los 3 últimos años:
Lo primero que se nota es un área record de soja de primera. En 2011 había habido una leve recuperación de la cosecha fina (cultivos de invierno como trigo-cebada-colza.avena etc), que pasararon del 34% al 38% de los lotes agrícolas; esta tendencia fue revertida con creces este año al alcanzar solo un 27%.
No tengo dudas de que un 73% de cosecha gruesa (cultivos de verano como soja, girasol o maíz) es un record histórico en la zona.
El otro rasgo de esta campaña, sobre el que ya alerté hace 2 meses en un adelanto de este trabajo, es la insignificante área de siembra de trigo, que en 2 años pasó a ser el segundo cultivo en importancia a un insólito 5° puesto.
Esto se debió no solo a la disminución del área de cultivos de invierno, sino que lo que ocurrió fue una impresionante sustitución de cebada por trigo. En 2010 por cada lote de cebada había 2,25 lotes de trigo. En 2012 la posición se invirtió y por cada lote de trigo hay 4,25 lotes de cebada. Una debacle.
El área de maíz mantuvo su porcentaje, consolidando lo ganado en 2011. El girasol también mantuvo su superficie, confirmando la importante disminución del año anterior.
El productor esta privilegiando los cultivos con liquidez como soja y cebada, que tienen mercado tanto disponible como futuro durante todo el año, y en los que la diferencia entre el FOB teórico y el precio real es más baja (o nula). El maíz es tal vez la excepción, porque sabemos que es un cultivo que suele presentar dificultades comerciales, pero el alto precio FOB de los últimos dos años parece haber influído a su favor.
Qué esta sucediendo ahora con el trigo? Los rindes fueron mejores que los de cebada, lo que podría preanunciar una recuperación para 2013. Pero la parte comercuial sigue complicada, aunque menos que los años anteriores. Mientras la cebada se pudo vender, entregar y cobrar sin dificultades, en trigo solo se comercializó fácil lo que se había vendido anticipadamente. Del resto se esta vendiendo solo lo de muy buena calidad para los molinos locales, ya que la exportación esta retirada. De todos modos, ya que la cosecha del centro del país ha sido de mala calidad, creo que durante el año se va a poder vender todo el trigo del sudeste, sin que quede remanente para el año siguiente como fue la constante los años anteriores.
viernes, noviembre 30, 2012
Reflexiones sobre el proyecto de ley de semillas
Una nueva ley de semillas se esta discutiendo en diversos ámbitos. No hay todavía un proyecto unificado para apoyar o criticar, salvo un anteproyecto que ya recogió rechazos y adhesiones. Es el momento para puntualizar de que se trata la cosa, y exponer mi punto de vista.
Acá hay dos intereses aparentemente contrapuestos:
1) La conveniencia para el país de que haya investigación genética y de estar a la vanguardia en los frutos de la misma, para eso es obvio que los que investigan deben ser bien remunerados
2) El interés de los productores de que los obtentores de las mejoras genéticas no terminen llevándose casi toda la ganancia adicional que éstas producen (renta tecnológica). Y en esto se inscribe el derecho ancestral al "uso propio" de la semilla que el agricultor cosecha en su predio.
Por supuesto en ambos casos hay abusos. Los productores compran una pequeña cantidad de semilla para multiplicarla y al año siguiente sembrar grandes superficies, o aún vender ilegalmente semilla a terceros. Por otro lado, los semilleros no siempre ofrecen una mejora real, a veces es solo marketing, pero retiran las variedades anteriores del mercado y solo queda una diferencia de precio injustificada.
Cómo es la situación actual? El panorama en especies que permiten la hibridación (técnica que hace que la primer generación, que compra y siembra el agricultor, produzca mucho más que la segunda), es mucho más fácil y normal. Tanto en maíz, como en girasol y sorgo los obtentores logran su retribución, el país esta a la vanguardia de los descubrimientos genéticos, y no hay limitantes.
El problema, por supuesto, se plantea en autógamas (soja, trigo, cebada) porque la productividad de la segunda generación y las subsiguientes es similar a la semilla original. Solo el 40% de la superficie se siembra con semilla certificada. Ese es el tema más álgido de la ley de semillas.
Yo propondría una serie de puntos que traten de conciliar los dos intereses:
1) Tiempo de protección de una nueva variedad: Sería lo más restrictivo posible(de 6 a 8 años), los semilleros deberían empeñarse en que si la novedad tiene méritos, sea difundida lo antes posible. Pasado el período de protección, las variedades debería estar disponibles para que semilleros más chicos las puedan multiplicar sin pagar derechos (libre disponibilidad). Eso baja los costos de los productores, y obliga a que sea necesario hacer continuamente innovaciones para cobrar renta tecnológica.
2) Restricciones al uso propio: Hay varias posibilidades que no caen en el extremo de que haya que comprar semilla nueva todos los años. Una posibilidad es que se permita la siembra propia pagando un royalty no muy oneroso (pero rentable en grandes volúmenes), por las sucesivas siembras(parecido a la actual voluntaria regalía extendida). Este royalty se podría discriminar de acuerdo al tamaño del productor (todo lo contrario a los descuentos por volumen). Otra posibilidad es que se permita sembrar sin cargo al año siguiente (o durante 2 años) una superficie idéntica a la adquirida (para evitar multiplicaciones), y luego deberían adquirir semilla comercial nuevamente. Por el momento, habría que probar un sistema así antes de otras propuestas que incluyan un cargo global sobre la producción
A esto se agrega el tema de las patentes de los transgénicos. Una patente obliga al productor a usar la semilla de acuerdo a las pautas que imponga el dueño de la misma. Pero se puede reglamentar, lo primero sería aplicar el principio que consigné más arriba, que es la duración de las patentes. Por ejemplo no más de 10 o 12 años desde la aprobación en nuestro país y no más de 12 a 15 desde la aprobación de la patente en cualquier lugar del mundo. Transcurrido ese período, la patente sería de libre uso. El Estado debería velar para que no sean discontinuadas las mejores variedades que no posean el gen patentado, para que los productores tengan posibilidad de elección y asegurarse de que el gen nuevo represente una mejora real.
Todos esto apunta a que los mejoradores puedan obtener una renta tecnológica que le haga interesante el negocio, pero que no sea exagerada y que obligue a la competencia por conquistar la preferencia de los agricultores.
Un párrafo aparte merece la actividad del Estado en este rubro. Considero imprescindible que los planes de mejoramiento de especies estratégicas (soja, trigo, maíz) sean incentivados y dotados de un presupuesto adecuado. Incluso que las patentes incluyan el derecho del INTA a obtener licencias en igualdad de condiciones con los privados. Por supuesto el INTA podría a su vez licenciar variedades comerciales a semilleros nacionales como para recuperar parte de sus gastos (como el convenios Bioceres-INTA). La actividad del mejoramiento genético de INTA es clave en especies menores, como legumbres, algodón, maní, arroz, etc
Todos estos son temas delicados que deben ser resueltos para no perder (o para recuperar) el liderazgo tecnológico en todas las especies.
Acá hay dos intereses aparentemente contrapuestos:
1) La conveniencia para el país de que haya investigación genética y de estar a la vanguardia en los frutos de la misma, para eso es obvio que los que investigan deben ser bien remunerados
2) El interés de los productores de que los obtentores de las mejoras genéticas no terminen llevándose casi toda la ganancia adicional que éstas producen (renta tecnológica). Y en esto se inscribe el derecho ancestral al "uso propio" de la semilla que el agricultor cosecha en su predio.
Por supuesto en ambos casos hay abusos. Los productores compran una pequeña cantidad de semilla para multiplicarla y al año siguiente sembrar grandes superficies, o aún vender ilegalmente semilla a terceros. Por otro lado, los semilleros no siempre ofrecen una mejora real, a veces es solo marketing, pero retiran las variedades anteriores del mercado y solo queda una diferencia de precio injustificada.
Cómo es la situación actual? El panorama en especies que permiten la hibridación (técnica que hace que la primer generación, que compra y siembra el agricultor, produzca mucho más que la segunda), es mucho más fácil y normal. Tanto en maíz, como en girasol y sorgo los obtentores logran su retribución, el país esta a la vanguardia de los descubrimientos genéticos, y no hay limitantes.
El problema, por supuesto, se plantea en autógamas (soja, trigo, cebada) porque la productividad de la segunda generación y las subsiguientes es similar a la semilla original. Solo el 40% de la superficie se siembra con semilla certificada. Ese es el tema más álgido de la ley de semillas.
Yo propondría una serie de puntos que traten de conciliar los dos intereses:
1) Tiempo de protección de una nueva variedad: Sería lo más restrictivo posible(de 6 a 8 años), los semilleros deberían empeñarse en que si la novedad tiene méritos, sea difundida lo antes posible. Pasado el período de protección, las variedades debería estar disponibles para que semilleros más chicos las puedan multiplicar sin pagar derechos (libre disponibilidad). Eso baja los costos de los productores, y obliga a que sea necesario hacer continuamente innovaciones para cobrar renta tecnológica.
2) Restricciones al uso propio: Hay varias posibilidades que no caen en el extremo de que haya que comprar semilla nueva todos los años. Una posibilidad es que se permita la siembra propia pagando un royalty no muy oneroso (pero rentable en grandes volúmenes), por las sucesivas siembras(parecido a la actual voluntaria regalía extendida). Este royalty se podría discriminar de acuerdo al tamaño del productor (todo lo contrario a los descuentos por volumen). Otra posibilidad es que se permita sembrar sin cargo al año siguiente (o durante 2 años) una superficie idéntica a la adquirida (para evitar multiplicaciones), y luego deberían adquirir semilla comercial nuevamente. Por el momento, habría que probar un sistema así antes de otras propuestas que incluyan un cargo global sobre la producción
A esto se agrega el tema de las patentes de los transgénicos. Una patente obliga al productor a usar la semilla de acuerdo a las pautas que imponga el dueño de la misma. Pero se puede reglamentar, lo primero sería aplicar el principio que consigné más arriba, que es la duración de las patentes. Por ejemplo no más de 10 o 12 años desde la aprobación en nuestro país y no más de 12 a 15 desde la aprobación de la patente en cualquier lugar del mundo. Transcurrido ese período, la patente sería de libre uso. El Estado debería velar para que no sean discontinuadas las mejores variedades que no posean el gen patentado, para que los productores tengan posibilidad de elección y asegurarse de que el gen nuevo represente una mejora real.
Todos esto apunta a que los mejoradores puedan obtener una renta tecnológica que le haga interesante el negocio, pero que no sea exagerada y que obligue a la competencia por conquistar la preferencia de los agricultores.
Un párrafo aparte merece la actividad del Estado en este rubro. Considero imprescindible que los planes de mejoramiento de especies estratégicas (soja, trigo, maíz) sean incentivados y dotados de un presupuesto adecuado. Incluso que las patentes incluyan el derecho del INTA a obtener licencias en igualdad de condiciones con los privados. Por supuesto el INTA podría a su vez licenciar variedades comerciales a semilleros nacionales como para recuperar parte de sus gastos (como el convenios Bioceres-INTA). La actividad del mejoramiento genético de INTA es clave en especies menores, como legumbres, algodón, maní, arroz, etc
Todos estos son temas delicados que deben ser resueltos para no perder (o para recuperar) el liderazgo tecnológico en todas las especies.
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